


Esta obra captura un instante de silencio y reflexión. La mujer absorta en sus pensamientos, transmite serenidad, vulnerabilidad y una profunda conexión con su mundo interior. Combina una pincelada suelta y expresiva con delicadas veladuras y sutiles matices de color, que aportan profundidad, luminosidad y riqueza emocional. Los tonos azules, violetas y blancos envuelven la escena de forma delicada.
Inspirada en la obra "Desnudo con gasa negra" del pintor donostiarra Ricardo Sanz.
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